sábado, 14 de noviembre de 2009

Persona - Ingmar Bergman - 1966


Persona es una película dirigida por Ingmar Bergman.  Es una película fácil de ver pero difícil de interpretar totalmente ya que tiene múltiples posibilidades. Es en blanco y negro y tiene pocos momentos de sonido, algunos se escuchan cuando se superponen imágenes de algunos hechos que suceden en otro lugar o situaciones traumáticas vividas por una de las protagonistas principales que no alcanzamos a dimensionar.
Elisabet es una artista que estando en el escenario y actuando de pronto queda en silencio con la mirada fija y así se queda. Es internada en una clínica donde sigue con su mutismo y falta de motivación. Se le asigna una enfermera, Alma, que pasa a ser la otra protagonista principal. Alma al contrario que Elisabet, habla y está ansiosa por hablar, necesita contar cosas de su pasado. Y hablándole a Elisabet, llega a analizar situaciones que quizás nunca hubiera logrado en una conversación entre dos. Elisabet no responde verbalmente pero sí lo hace con gestos y sonrisas. Este punto lo encuentro el más significativo de la película y es mi opinión personal : expresar nuestras vivencias las hacen adquirir una significación. El hecho que Elisabet “cuente” a otra persona por escrito parte de esas íntimas confesiones de Alma y que ésta lo descubra también tiene un impacto importante en su relación. La falta de lealtad quiebra la relación y a la vez la hace entrar en otra dimensión de comunicación más violenta pero también válida. Quizás algunos problemas emocionales que presentan las personas y que son difíciles o imposibles de expresar puedan ser resueltos cuando otra persona con sus propias vivencias y forma de ser la haga comprender y/o visualizar sus propios conflictos. Alma en una ocasión se pregunta ¿cómo es posible que podamos ser "otra" persona? el significado de esta pregunta apunta a muchas respuestas: una podría ser que a veces actuamos de forma tan extraña que a nosotros mismos nos parece que somos "otra" persona (?)